miércoles, 16 de julio de 2014



Tropelía en la Complutense

La Universidad Complutense de Madrid (UCM), fundada en 1822, se ha caracterizado por la búsqueda de la verdad y el respeto a la dignidad de la persona. Desde 1845 hasta 1928, fue la única universidad española autorizada a otorgar el título de doctor, lo que valió el calificativo de La Docta.

Siete de los ochos premios Nobel españoles estudiaron o fueron profesores de La UCM: Camilo José Cela, José Echegaray, Vicente Aleixandre, Jacinto Benavente, Mario Vargas Llosa, Severo Ochoa y Santiago Ramón y Cajal. Además, fueron alumnos de esta Universidad personajes como Antonio Machado, Federico García Lorca, Gregorio Marañón, Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset.

Desgraciadamente, en los últimos años la UCM es noticia en los medios de comunicación no por su excelencia docente sino por actos extrauniversitarios: su monumento a las Brigadas Internacionales, conferencias independentistas,… y ahora pretende cerrar la Capilla de la Facultad de Geografía e Historia. 

Esperemos que la sensatez se imponga y se evite esta última tropelía o despropósito. Habría que recordarle al Rector de la UCM el pensamiento de un ilustre catedrático de su Universidad: Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia (Ramón y Cajal).

sábado, 12 de julio de 2014


La enseñanza diferenciada

La enseñanza diferenciada existe en países con constituciones democráticas y avanzadas como EEUU, Australia, Gran Bretaña,… en algunas de estas naciones no sólo como enseñanza privada sino como pública. En contraposición, los países del Este imponían la coeducación obligatoria.
El argumento esgrimido, por la izquierda y jueces afines, para no conceder el concierto a la enseñanza diferenciada por ser discriminatoria o segregacionista es falaz. Si fuera discriminatoria habría que quitarla en el caso de la enseñanza privada.
Los pactos sociales y culturales de 1954, recogen los derechos humanos de 1948, estableciendo explícitamente que donde haya oferta plural, coeducación y diferenciada, nunca se entenderá que es discriminatoria o segregada.

Los hechos demuestran que la educación integral impartida en estos  centros proporciona a la sociedad profesionales capaces de ocupar altos cargos en la Administración y en la empresa privada. Hillary Clinton, es un caso paradigmático, estudió en una Universidad con enseñanza diferenciada (Wellesley College).

En el fondo de la cuestión subyace un problema ideológico. Fruto del relativismo y de la ideología de género se intenta que el derecho positivo, mal entendido, desplace al derecho que garantice la dignidad de la persona.

martes, 8 de julio de 2014

La crisis vista desde el Monopoly


Octavio Real Gil es ingeniero Industrial y profesor de Solfeo. Posee un profundo conocimiento de la Filosofía, en especial de la Metafísica, y de la Economía. Durante su vida ha demostrado siempre un interés por aunar ciencia y espíritu en un intento de conciliación de dos modos de pensar contradictorios y a veces opuestos.
Su mentalidad renacentista y su vocación docente ha dado como fruto la redacción  del libro "La crisis vista desde el Monopoly", se trata de una visión de la economía en clave de humor, editado por Edlibrix.
El autor utiliza un juego que todo el mundo conoce, el Monopoly. De esta manera tan divertida, trata de explicar de una forma sencilla y pedagógica las que motivan la crisis que nos azota en estos últimos años.



video

lunes, 7 de julio de 2014

Un poco de escolástica


Vivimos tiempos convulsos en el campo de la política. El próximo año se celebrarán elecciones municipales y generales. Por tal motivo, veremos como los aparatos de los partidos se esforzarán por nombrar a las personas más idóneas para encabezar las listas que concurrirán a las  elecciones.
Quizás sea oportuno recordar la siguiente anécdota atribuida a santo Tomás de Aquino. “Iban a elegir a un Superior religioso. Propusieron a uno muy sabio, y respondieron: qui sapiens est, erudiat nos; el sabio que nos enseñe la doctrina. Y a otro, muy santo, le dijeron: qui santus est, santificet nos; el santo que nos santifique. Por fin llegó uno, muy prudente, y exclamaron; qui prudens est, gubernet nos; el prudente ese sirve para gobernar”.
Hoy más que nunca, tal como nos recomienda santo Tomás, necesitamos de políticos prudentes; y si son sabios y santos, mejor aún.